Ferretería Covadonga cerró sus puertas

El pasado viernes 14 del presente mes, cerró definitivamente sus puertas la Ferretería Covadonga, ubicada al comienzo de calle Nicolás Palacios con calle 21 de mayo.

“El Cóndor” conversó, en el patio de estacionamiento del establecimiento comercial, con Patricio Becerra Madrid, el empleado más antiguo de la ferretería, quien dio a conocer aspectos relacionados con la historia de la casa comercial.

“La Covadonga” inició sus actividades en el año 1975 en el local de la ex Casa Díaz, donde estuvo hasta el año 1990, lugar que ahora ocupa Farmacias Ahumada.” –indicó.

Luego agregó: “La ferretería nació de una sociedad conformada por don Fernando Fondón Suárez y don Fermín Martínez Vidueira, ambos ciudadanos asturianos, radicados anteriormente en Peumo”.

Recordemos que el nombre Covadonga proviene de un santuario dedicado a la Virgen María, en el concejo de Cangas de Onís, del Principado de Asturias, España.

Tras el prematuro fallecimiento de don Fernando Fondón, acaecido el 28 de junio de 1978, se hizo cargo su viuda, señora Miriam Rojas Morales e hijos.

El local, que cerró sus puertas en el presente mes,” fue abierto al público el 2 de mayo del año 2000”- agregó don Patricio, haciendo gala de su buena memoria y los años trabajados.
Poco antes del cierre, la ferretería contaba con 22 empleados los que fueron finiquitados según las leyes laborales vigentes. El más antiguo es, justamente, Patricio Becerra, quien se inició en Casa Díaz. Le siguen en antigüedad don Víctor Hugo Rojas y don Carlos Baño Díaz, que había dejado la ferretería hace un tiempo.

Consultado acerca de si sería un problema para ellos el término de su fuente laboral, manifestó que “la mayoría tiene solucionado su futuro porque se trata de personas de oficio, trabajadores, que saben desempeñarse bien en el tema manual”.

Acerca de rumores sobre la venida e instalación de una conocida tienda comercial, manifestó: “Justamente, son eso: rumores. Lo único claro, hasta aquí, es que sólo el jefe sabe lo que viene”.

En realidad, el objeto de esta nota de “El Cóndor” es informar y junto con ello lamentar el cierre de un establecimiento comercial con historia, que siempre entregó una esmerada atención a sus clientes, por lo que se les desea lo mejor en sus nuevas acciones, a propietarios y trabajadores.

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