Conociendo Pumanque: Historia de identidad y artesanía

Por Exequiel Galdames Cáceres

Pumanque significa en mapudungún pu mañke, ‘cóndores, es decir ‘»Tierra de Cóndores». Esta comuna de la Provincia de Colchagua en la Región de O’Higgins, tiene una superficie de 441 Km2 y una población según Censo 2017 de 3.421 habitantes (1.670 mujeres y 1.751 hombres). De sus habitantes, un 90% corresponde a población rural. Junto a las comunas de Placilla, Pichilemu, Chépica, Santa Cruz, Nancagua, Palmilla, Peralillo, Navidad, Lolol, Litueche, La Estrella, Marchigüe y Paredones el Distrito Electoral N° 35 y pertenece a la 9ª Circunscripción Senatorial (O’Higgins).

Posee una gran riqueza histórica, ya que el prócer de la patria Manuel Rodríguez Erdoiza, tuvo a su hijo en esta comuna junto a su mujer, Francisca de Paula Segura y Ruiz. Teniendo su calle principal el nombre de Manuel Rodríguez.

En esta comuna, en el sector La Gloria, que fue devastado por los incendios forestales en enero de 2017 encontramos a la Sra. Sonia Díaz Díaz artesana en lana quien nació en este sector el 12 agosto del 1946, vivió hasta los 20 años en la localidad, luego se fue a Santiago y regresó al sector el año 1991.

¿Cuándo inicio el tema de la artesanía?

“Prácticamente no lo inicié ya que vengo de una familia de artesanía patriarcal, es decir, de padres a hijos, donde mi mamá, mis tías y primas me enseñaban a urdir, teñir y tejer en telares. Era nuestra vida ya que nos vestíamos con vestidos de lana, gorros, medias, calzones, chalecos, refajos, todo de lana.
En nuestra familia trabajaban aproximadamente 8 personas tanto hombres como mujeres en las labores propias de la lana. Ejemplo: mujer lavaba e hilaba, los hombres la encarmenaban (Desenredar, desenmarañar y limpiar la lana) y la torcían”.

¿Cuál era el proceso más largo?

“Es la hiladura. Por ejemplo un día puede hilarse 380 gramos, por eso este proceso es más tedioso y largo”.

¿De dónde obtenían la lana?
“Nosotros teníamos ovejas”.

¿Cómo teñían?

“Se utilizaban hierbas como las barbas de viejo, el michay, betarragas, boyen, la ruda que se combina con romero de castilla, cáscaras de nueces. Lo cual se mantiene hasta hoy”.

¿Existen diferencias entre las lanas?

“Por supuesto que si, por ejemplo en la zona central las lanas tienen diferentes texturas: En 1 centímetro cuadrado hay entre 850 y 900 micrones y en el sur de Chile es más delgada donde hay 1500 micrones, esto hace mucho la diferencia que es la calidad. Las lanas más delgadas se desgastan cuando se lavan”.

¿Alguien más de su familia continúa con esta tradición?

“Está una hermana y una prima quienes hilan y tejen, las cuales me ayudan, además existen dos personas: una de Santa Cruz y otra del Rincón de la Higuera también de Santa Cruz. Así les doy trabajo a ellas, ellas cooperan con el hilado”.

¿Usted como trasmite su conocimiento?

“Hago clases por programas. Por ejemplo el año 2014 hicimos un proyecto en conjunto con Servicio País con 80 niños de 4° básico de la comuna de Pumanque, donde trabajamos con 6 grupos y se les mostraba todo el proceso donde se esquilaba la oveja, se lavaba la lana y se hilaba y tenían un marco cada uno y podían realizar un breve trabajo de telar.
También “Realicé un Mural de la Parroquia Nuestra Señora Del Rosario de Pumanque* de 1 metro de ancho por 2 metros de largo donde me demoré aproximadamente 15 días, lo hice con mucho cariño y pasión ya que me inserto dentro de lo que hago”.

¿Cuáles son los desafíos para preservar este tipo de artesanía?

“El gran desafío es que las nuevas generaciones se interesen en esto y lo tomen como algo que le da identidad adonde viven. Ahora se va a hacer un taller en el mismo sector de La Gloria, donde se hizo un documental y la idea es que todos pueden aprender teñir, hilar, urdir y hacer murales con lana”.

*Dato histórico: Existen antecedentes de una capilla llamada Nuestra Sra. Del Rosario desde el año 1767. La imagen habría sido traída desde el Cuzco por la dueña de la Hacienda Pumanque, Mariana Castillo viuda de Valenzuela. El primer párroco fue fray Juan de Capistrano Caviares, religioso franciscano (1824 – 1838).
Por decreto dictado por monseñor Valdivieso el 2 de septiembre de 1863, la sede parroquial de Pumanque fue trasladada a Lolol, quedando Pumanque como viceparroquia. Un nuevo decreto de fecha 6 de diciembre de 1864, restableció la parroquia en Pumanque donde el padre Miguel Vásquez, (una calle de la comuna lleva su nombre) inició la construcción de una iglesia en un terreno más amplio, donado por don Santiago Bobadilla, en representación de su esposa doña Rosario Jiménez. La edificación se inició el 3 de mayo de 1867 y el propio padre Vásquez, bendijo la iglesia en mayo de 1870.
36 años se mantuvo en pie este templo, hasta que lo derrumbó el terremoto de 1906, luego se inicia una nueva construcción el 6 de septiembre de 1910 y se inaugura el 21 de octubre de 1929 el cual se mantuvo hasta el terremoto del año 1985 donde sufrió algunas alteraciones y el terremoto del 27 de febrero de 2010 lo derrumbó completamente. El nuevo templo fue reconstruido completamente gracias al aporte del Gobierno Regional e inaugurado el 23 de septiembre de 2016.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!