Artículo N°166 Conociéndonos

Por Manuel Gúzman Sandoval.

Ahora viene enfrentar la segunda mitad del año, un año que ha resultado ser particularmente difícil y lleno de sinsabores y es entonces cuando se me ocurre reflexionar respecto de tanta problemática que nosotros los seres humanos debemos enfrentar día a día. De momento hay un tema que me llama poderosamente la atención y donde por cierto hay cierta nebulosa que no se ha disipado del todo aún, me refiero a la muerte del juez Marcelo Albornoz, ¿quién es Marcelo Albornoz? Él es uno de los jueces suspendidos de su cargo por corrupción en la ciudad de Rancagua y curiosamente ¿cómo muere Albornoz? El juez fallece tras suicidarse con un disparo de arma de fuego de su propiedad debidamente inscrita y aprovechando la ausencia de sus familiares en su hogar. Un hecho triste, por cierto, no hay ningún hallazgo de algún documento que dé algo de luz en el suceso y suponiendo que se disipa toda nebulosa sobre este caso y avalando lo que dice el fiscal regional, Javier Von Bischottshausen, acerca de la teoría del suicido… cabe preguntarse ¿Cuánto pesa nuestra conciencia, que nos aplasta, nos avergüenza y no nos permite vivir tranquilo? Que nos lleva a tomar una decisión como ésta… en la antigüedad un hombre llamado Job manifestó acerca de la brevedad de la vida y que por cierto se hace más breve cuando se arrastra, quizás qué cúmulo de situaciones borrascosas y que el juez Albornoz lisa y llanamente no pudo superar… “El hombre nacido de mujer, corto de días, y hastiado de sinsabores, sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra y no permanece…”  Job 14: 1-2.

Sin el ánimo de juzgar una causa que aún está en vías de aclararse, vemos que aquí hay un mínimo común denominador, como es la corrupción, Albornoz se dio cuenta la brevedad de su vida y las problemáticas que un caso como éste  le traería en su vida personal que sencillamente no lo soportó; lo concreto y lo  real, es que se suicidó, que triste, que lamentable, un hombre joven, un hombre respetable hasta hace algún tiempo atrás y que no se pudo resistir al abrazo de la corrupción… cuánto daño le ha hecho al país este tema y lo más probable es que sigan apareciendo casos similares… éste es un mal desatado en el país, la corrupción tiene como sentido básico el mal uso del poder político y económico para conseguir alguna ventaja ilegítima, generalmente todo en secreto y tras bambalinas.

Estimado amigo lector, cuando esto llegue a tus manos algún personero o autoridad estará haciendo corrupción porque esto está desatado, la lucha contra la corrupción se da primeramente en el ámbito de reconocer que es dañina y que beneficia a quienes no tienen escrúpulos. Esta lucha es moral y ha de sembrarse primeramente en mi corazón y en el tuyo, y lo que se siembra es la virtud de la honestidad y de la integridad. Hoy la palabra de Dios no se considera; pero es en esta donde se nos enseña claramente a cambiar la generosidad por la corrupción y por algo muy importante, porque entre quienes usan la corrupción no existe la lealtad y cuando no hay lealtad, no existe la confianza y la falta de confianza trae consigo intranquilidad y así vivimos hoy y la cadena aparentemente no tiene por donde cortarse. Qué triste la situación del juez Albornoz, usted cree en la teoría del suicidio, producto de la desconfianza se pueden pensar muchas cosas y que pena vivir en un sociedad así… la corrupción trae consigo un beneficio para quien la ejerce, el dinero y el dinero fácil, genera más amor a ese dinero… aléjese de aquello deje que su sueño sea dulce a pesar de comer mucho o poco, cuando se tiene mucho no lo deja dormir su riqueza…

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